Por Carlos Lara
El ultimátum o conminatoria como mecanismo de resistencia social en Bolivia
Presentamos este corto ensayo a fin de exponer opiniones
sustentadas en el análisis del conflicto, asumiendo la máxima de que en Bolivia
no se pide dos veces. Primero se demanda. Si el gobierno no escucha, se
advierte. Si sigue sin escuchar, se conmina.
En el conflicto en el que se enfrentan la COB y el Gobierno
como instancias protagónicas, llegamos a una etapa donde la demanda social muta
a una conminatoria, y por ellos sostenemos que la conminatoria es el mecanismo
histórico al que acuden los indígenas sin voz, los obreros de las minas y las
fábricas, los ciudadanos organizados y auto-convocados, los movimientos cívicos
entre otros, y que se recurre cuando el Estado o autoridad pública falla, es
decir cuando pierde ante el pueblo la confianza y la fe de su atribución o
competencia pública.
Igualmente, dando un poco de continuidad a un artículo
anterior, y metodológicamente recurriendo a la abstracción parcial de los dos
conceptos y su concreción tratamos de entender su diferencia y unicidad en el
marco del conflicto social en el Estado Plurinacional de Bolivia.
Entre la demanda y la
Conminatoria Social
Veamos en principio estos dos hechos políticos
reivindicativos por separado y luego la materialidad única de la demanda y la
conminatoria
Demanda Social
Toda demanda social se constituye en la voz del pueblo, de la
sociedad sobre todo cuando aparece una necesidad que puede ser satisfecha desde
la gestión de políticas públicas donde la sociedad y el mismo Estado consideran
que la demanda es atendible y adecuadamente valorada en su factibilidad y
pertinencia.
A modo de generalización, en base a lo conocido desde nuestra
vivencia y cotidianidad política social es lícito asumir que la demanda social
se compone de una petición primera mediante
memorial, carta, marcha pacífica, vigilia, cabildos, manifestaciones entre
otros.
Estas peticiones tienen tiempos y plazos abiertos, las más de las veces a disposición dentro los
cronogramas y tiempos establecidos por el gobierno.
En toda demanda se asume que el Gobierno es la instancia de gestión y al mismo tiempo el árbitro en
caso de diferencias posteriores o durante la gestión de la demanda.
Al presente, la demanda de la Central Obrera Boliviana (COB)
presentada al Gobierno de Rodrigo Paz el 1ro de abril del presente año, con más
de 100 puntos ordenados en 5 Regímenes (Social, Económico, Defensa y Derechos, Productivo
Laborales y Normativos) cada uno de ellos con sus puntos para las áreas
correspondientes, no fue atendida ni tampoco tratada para acordar acuerdos. Al
no ser atendida es ineludible afirmar que esta demanda fue valorada y observada
de manera unilateral y de ninguna manera en una relación de demandante y
demandado, negando al mandador ejercicio pleno en el orden del Derecho y las
atribuciones institucionales del demandado marcadas por la CPE, Leyes y
Reglamentos.
Veamos ahora lo que entendemos sobre una conminatoria social
Conminatoria Social
De la demanda social a la conminatoria social se llega en
razón a aumento de la desconfianza entre el demandante y el demandado.
Una Conminatoria Social se da porque la voz que demanda deja
de pedir y empieza a ordenar. La demanda social se convierte en ultimátum con
rasgos que denotan Imposición en el
tono de voz y cambiar lo de “pedimos” a "exigimos, conminamos,
intimamos". Ya no se ruega.
Una conminatoria tiene un Plazo fatal que, puede varias entre
horas y días, es decir que el tiempo se acaba y no es prorrogable, y las
consecuencias están siempre anunciadas, al menos las más inmediatas. Son en ese
sentido consecuencias anunciadas.
Conminatorias por su
intensidad
Los bolivianos son testigos de distintas conminatorias de
parte de las organizaciones sociales y movimientos cívicos, unas más fuertes
que otras, y en tiempos también relativos a la complejidad de las demandas, las
más con plazos cortos y conflictos intermitentes
Entre ejemplos conocidos y difundidos por investigadores
podemos anotar en el periodo de la colonia sobre las sublevaciones indígenas después
que apresaron y mataron a Tomás Katari en 1780, Túpac Katari retomó el conminatorio,
pero con más fuerza. no pedía "bajar tributos". Conminaba al sistema
colonial completo: "Que se acaben los corregidores".
Entre la conminaciones más recientes y aun mencionadas regularmente
en el análisis político del conflicto social en Bolivia tenemos la conminatoria
de La COB y la ciudad de El Alto en 2003 que la hacen al gobierno de Goni:
"En 72 horas derogue el decreto del gas. Caso contrario, huelga general
indefinida y bloqueo nacional". El pedido pasó a una fase de conminatoria.
La renuncia de Goni es una ilustración didáctica de una conminatoria social en
circunstancias de alta conflictividad.
El pedido de la anulación de las elecciones del 2019
atribuidas a la inconstitucionalidad de la candidatura de Evo Morales también
tuvo de proceso de demanda a conminatoria.
Podemos decir que las conminatorias llevan el termómetro de
toda inadecuada gestión pública y por
ende gestión de la conflictividad Social.
La confusa línea que
separa la demanda de la conminatoria
La confusa línea que separa la demanda de la conminatoria
está marcada dentro un proceso lógico, y prestación subjetiva; no es azaroso. Y
es que durante la demanda se cree que la función administrativa del Estado por
pare del gobierno funciona: en cambio llevada la demanda a la conminatoria se
asume que el Gobierno falló y solo entiende el lenguaje de la fuerza colectiva.
En Bolivia, el conminatorio es la forma extrema o paso lógico
de demanda social no atendida, y ocurre cuando el Gobierno, como ya se dijo: falla.
Esto no es reciente en los anales de las luchas sociales y ya lo anotamos al
referirnos al periodo de la colonia y la república.
Pues entonces esa línea que separa la demanda de la
conminatoria, en la historia de Bolivia se puede leer como un ciclo repetido que,
parte de la necesidad identificada, pasa a la demanda emitida, en respuesta se
percibe demanda ignorada, y la conminatoria se expresa con altos índices para
escalar a una crisis.
Valoración cualitativa
de la Conminatoria de la COB
Los 8 puntos expuestos en conminatoria de la COB es la toma
de iniciativa de la gestión del conflicto por parte de los sectores movilizados
o conminatorios, y los resultados o consecuencias se anotará en función a
respaldos internos y extranjeros de los demandados
Igualmente, la conminatoria es la prueba más clara de que el
Gobierno no evalúa crisis, no gestiona conflictos y menos los resuelve, ese rol
lo está tomando la COB, en atribuciones a su alta responsabilidad con la
población afectada por el conflicto y vanguardia de las luchas sociales.
El gobierno en su ambigüedad y políticas públicas contrarios
a los intereses de las mayorías nacionales lo más probable es que los ocho
puntos del conminatorio cobista los disfracen con otra redacción, esto a
finalidad de no romper alianzas con poderes económicos políticos regionales y nacionales
contrarios al de las movilizaciones mencionados.
La conminatoria mitiga la lucha histórica de los pueblos indígenas
aymaras quechuas tupiguaraníes, contra el régimen neocolonial, pero en su
cometido la compacta y unifica
La conminatoria asusta y pone a la defensiva al régimen de Rodrigo
Paz y a los grupos de poder, así en razón al avance del conminatorio los
poderes de la agroindustria cruceña, logias nacionales y grupos de poder económico
y financiero en Bolivia propiciaran otras modalidades de crisis y presionar con
la especulación inflacionaria y control monetario.
Consideraciones
hipotéticas
El conminatorio boliviano es, la forma extrema y racional de
la demanda social. No nace de la violencia al ejercer el derecho a la protesta
social, nace del silencio e inatención del Estado.
El conminatorio, en la dinámica del conflicto social en
Bolivia es el mecanismo que inventa la sociedad civil cuando el Estado boliviano
incumple su contrato básico o incumple compromisos sustanciales en la función
pública sobre tópicos de tierra - territorio, trabajo, participación ciudadana
legislativa, participación en derecho pleno como elector y elegido, respeto,
consulta, control social y vida digna entre otros.
Cada vez que un gobierno ignora al pueblo, el pueblo inventa
un plazo. Y cuando el plazo se cumple, o cambia el gobierno, o se vulneran irracionalmente
derechos políticos, económicos y sociales.
Opinión alusiva
Mientras corrientes retrógradas, racistas, anti- Estado
Plurinacional busquen restaurar el constitucionalismo de la vieja República de
Bolivia, las movilizaciones obreras campesinas indígenas y populares serán la
garantía del resguardo constitucional de la soberanía y los derechos colectivos
de los pueblos y naciones indígenas. En ese sentido el actual conminatorio se
constituye en la síntesis de un periodo de lucha organizada con carácter prolongado
y continuo.
El conminatorio es la nueva línea temporal o guía
programática temporal de las próximas movilizaciones populares, indígenas y
obreras y por ello es en sí misma irrenunciable.
De manera colateral desde las movilizaciones se pone en
descubierto la irresponsabilidad con la que el Tribunal Supremo Electoral llevó
adelante las últimas elecciones nacionales y el alto grado vulneratorio en el
que incurrió
El paso de la demanda a la conminatoria social, en el momento
que atraviesa la conflictividad social en el Estado Plurinacional se da como mecanismos
para evitar enfrentamientos irreconciliables y fracturas en el Estado
Plurinacional
Finalmente opinar que, en temas de gestión y administración
de la conflictividad social, el gobierno no marca ruta y su irresponsabilidad recae
al instigar a la sociedad civil al uso de la violencia socapada por la policía
y las Fuerzas Armadas,
San José de Chiquitos, 17 de junio de 2026
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